El Parapsicólogo profesional, científico (no aquel que presume serlo) tiene necesariamente que estudiar y conocer la Psicología, porque a partir de esa base de conocimientos, es que se adiciona el saber paranormal o paranormológico. Etimológicamente el sufijo PARA de origen griego, significa junto, al lado de, al margen. Por ello forma parte de muchos vocablos, dentro de ellos el de PARAPSICOLOGIA. Cuando el parapsicólogo conoce bien la Psicología, puede discriminar mejor los fenómenos paranormales y no caer en el error de confundir un fenómeno psicológico u otro patológico, con uno PARANORMAL, porque son diferentes. Repito, la PARAPSICOLOGIA es una ciencia (en estructuración) que está relacionada con la Psicología, desarrolla su contenido en forma paralela, se nutre de ella, especialmente de sus principios básicos. La Parapsicología estudia al hombre en contexto Psico-biológico y social, agregándole además el aspecto extrasensorial.
También podemos apreciar dentro de las relaciones que existen entre la Parapsicología y la Psicología, que esta última estudia la capacidad inconsciente del psiquismo humano, aspecto en el que la Parapsicología acentúa sus observaciones, ya que en dicha capacidad inconsciente la Parapsicología pretende encontrar el origen de la producción de los fenómenos paranormales. De la misma forma, también podemos decir con énfasis que la Parapsicología aplica métodos de investigación experimental similar a los que emplea la Psicología.
Por último, la Parapsicología conoce de los procesos sensoriales y de la conducta perceptiva, como es el estímulo, la sensación y la percepción; así como la respuesta. Todo ello nos permite diferenciar la percepción normal de la extrasensorial o paranormal. Conocemos también de las percepciones confusas, de la ilusión, de las alucinaciones, de las imágenes recordativas, de las imágenes eidéticas, de las imágenes oníricas (durante el sueño). También incursionamos en el conocimiento psicopatológico cuya doctrina estudia los fenómenos patológicos de la vida psíquica, que es la base de la Psiquiatría; cuando conocemos de las HIPERMNESIAS o aumento de la capacidad de la memoria; las VISIONES PANORAMICAS de nuestra existencia; las PARAMNESIAS o falsos recuerdos, como el DEJA-VU (del francés ya visto); los trastornos del pensamiento como el DELIRIO MISTICO y la POSESION; la incomprensibilidad del lenguaje, como la GLOSOLALIA o pesudo-lenguaje; también conocemos de las patologías psíquicas de la afectividad como la tristeza y la angustia; la psicopatología del sueño, el insomnio, el sonambulismo: las conductas agresivas; el suicidio; las intoxicaciones etc.
Como hemos podido apreciar, estamos integrados con la Psicología por múltiples razones, por eso todo parapsicólogo es un potencial psicólogo, aunque todavía esa condición por parte de los Psicólogos es rechazada en algunos Países del mundo; sin embargo se sigue enseñando en diversas Universidades del Mundo la Parapsicología Académica, como parte de la carrera de Psicología.
http://www.efiro.com/canal/contenido/la-relacion-que-existe-entre-la-psicologia-y-la-parapsicologia-1004408.php
jueves, 1 de julio de 2010
EL PADRE DE LA PARAPSICOLOGÍA
JOSEPH BANKS RHINE
El parapsicológico estadounidense Joseph Banks Rhine nació en 1895. Sus primeros estudios no estaban relacionados con el campo de lo parapsicológico; tras una rápida carrera académica se doctoró en biología y psicología por la Universidad de Chicago en 1925. Durante tres años se dedicó a la botánica, especializándose en la investigación de la fisiología de las plantas. En 1926 estuvo trabajando en la Universidad de Harvard, donde a través de la psicología tuvo el primer contacto con los fenómenos parapsicológicos, explorándolos junto a su esposa la Dra. Louisa E. Rhine. En 1927 se incorporó a la Universidad de Duke, en la ciudad de Dirham, en el estado de Carolina del Norte, seguramente motivado por el traslado del prestigioso psicólogo Dr. William Mc. Dougall, a quien había conocido en Harvard, pues nada más llegar al nuevo destino ingresó en su equipo de trabajo multidisciplinario de la cátedra de psicología.
En el mismo año 1927 empezaron las primeras investigaciones de la fenomenología parapsicológica, y por iniciativa del Dr. Mc. Dougall en 1930 se creó oficialmente el primer laboratorio de parapsicología destinado a estudiar los fenómenos aparentemente inexplicables producidos por la mente. ÑLa dirección del laboratorio recayó en el Dr. Joseph B. Rhine, ya que venía estudiando esta disciplina oficiosamente desde los tiempos de Harvard y era considerado el hombre idóneo para progresar en las investigaciones sobre este campo.
Dentro del departamento de psicología el Dr. Rhine tenía por misión demostrar la veracidad y consistencia científica del fenómeno parapsicológico y para ello ideó un sistema de experimentación aplicando el método estadístico matemático a la producción y a la evaluación de este tipo de fenómenos. Al principio, Rhine investigó, fundamentalmente a través de la Percepción Extra Sensorial, los fenómenos parapsíquicos que tenían lugar entre personas, pero más tarde pasó a interesarse por los fenómenos parafísicos, a los que llegó mediante la psiococinesis; en estos experimentos las personas actuaban sobre la materia inorgánica, los ejercicios se realizaban con dados; finalmente se interesó por los fenómenos mixtos, en los cuales el hombre actuaba sobre la materia orgánica vida de los vegetales y de los animales.
Como consecuencia del resultado de las investigaciones obtenidas por su grupo de estudio, en 1937 Rhine creó el Journal of Parapsychology (Diario de Parapsicología), que se convirtió en la primera y principal publicación científica del mundo sobre la materia. Además, creó la Fundación para la Investigación de la Naturaleza del Hombre; reorganizó el laboratorio de parapsicología y lo transformó en el primer Instituto de Parapsicología universitario, del cual surgirían posteriormente los pioneros profesores e investigadores de la parapsicología entendida como ciencia.
Tras largos años de investigaciones del psi y sus consecuencias paranormales, en compañía de su mujer y del Dr. J. Gaither Pratt, Rhine consiguió demostrar a la ciencia que el fenómeno parapsicológico existía realmente y era matemáticamente verificable, abriendo definitivamente de esta forma las puertas de la Universidad a la Parapsicología, pues a partir de entonces este tipo de fenomenología resultaba demostrable mediante el lenguaje universal científico: las matemáticas. Tras la presentación de múltiples trabajos sobre el estudio de estos fenómenos por el método cuantitativo y de su evidente consistencia estadística, la parapsicología fue finalmente aceptada como ciencia por la American Association for the Advancement of Science (AAAS) en 1969.
Durante más de cincuenta años, el Dr. Rhine estuvo dedicado a la parapsicología y sobre sus investigaciones y resultados escribió varios libros, entre los cuales destacan El poder de la mente (1947), El Nuevo Mundo de la Mente (1953) y Parapsicología (1957), obra escrita conjuntamente con el Dr. Pratt. J.B. Rhine murió a las 4,30 de la madrugada del 20 de febrero de 1980 en su casa de Dirham, contaba 85 años de edad y era el verdadero artífice de esta nueva y moderna ciencia que hoy ya se estudia en más de 300 universidades del mundo.
http://proyectheart.activoforo.com/los-misterios-paranormales-de-toku-f40/1r-caso-la-parapsicologia-t328.htm
El parapsicológico estadounidense Joseph Banks Rhine nació en 1895. Sus primeros estudios no estaban relacionados con el campo de lo parapsicológico; tras una rápida carrera académica se doctoró en biología y psicología por la Universidad de Chicago en 1925. Durante tres años se dedicó a la botánica, especializándose en la investigación de la fisiología de las plantas. En 1926 estuvo trabajando en la Universidad de Harvard, donde a través de la psicología tuvo el primer contacto con los fenómenos parapsicológicos, explorándolos junto a su esposa la Dra. Louisa E. Rhine. En 1927 se incorporó a la Universidad de Duke, en la ciudad de Dirham, en el estado de Carolina del Norte, seguramente motivado por el traslado del prestigioso psicólogo Dr. William Mc. Dougall, a quien había conocido en Harvard, pues nada más llegar al nuevo destino ingresó en su equipo de trabajo multidisciplinario de la cátedra de psicología.
En el mismo año 1927 empezaron las primeras investigaciones de la fenomenología parapsicológica, y por iniciativa del Dr. Mc. Dougall en 1930 se creó oficialmente el primer laboratorio de parapsicología destinado a estudiar los fenómenos aparentemente inexplicables producidos por la mente. ÑLa dirección del laboratorio recayó en el Dr. Joseph B. Rhine, ya que venía estudiando esta disciplina oficiosamente desde los tiempos de Harvard y era considerado el hombre idóneo para progresar en las investigaciones sobre este campo.
Dentro del departamento de psicología el Dr. Rhine tenía por misión demostrar la veracidad y consistencia científica del fenómeno parapsicológico y para ello ideó un sistema de experimentación aplicando el método estadístico matemático a la producción y a la evaluación de este tipo de fenómenos. Al principio, Rhine investigó, fundamentalmente a través de la Percepción Extra Sensorial, los fenómenos parapsíquicos que tenían lugar entre personas, pero más tarde pasó a interesarse por los fenómenos parafísicos, a los que llegó mediante la psiococinesis; en estos experimentos las personas actuaban sobre la materia inorgánica, los ejercicios se realizaban con dados; finalmente se interesó por los fenómenos mixtos, en los cuales el hombre actuaba sobre la materia orgánica vida de los vegetales y de los animales.
Como consecuencia del resultado de las investigaciones obtenidas por su grupo de estudio, en 1937 Rhine creó el Journal of Parapsychology (Diario de Parapsicología), que se convirtió en la primera y principal publicación científica del mundo sobre la materia. Además, creó la Fundación para la Investigación de la Naturaleza del Hombre; reorganizó el laboratorio de parapsicología y lo transformó en el primer Instituto de Parapsicología universitario, del cual surgirían posteriormente los pioneros profesores e investigadores de la parapsicología entendida como ciencia.
Tras largos años de investigaciones del psi y sus consecuencias paranormales, en compañía de su mujer y del Dr. J. Gaither Pratt, Rhine consiguió demostrar a la ciencia que el fenómeno parapsicológico existía realmente y era matemáticamente verificable, abriendo definitivamente de esta forma las puertas de la Universidad a la Parapsicología, pues a partir de entonces este tipo de fenomenología resultaba demostrable mediante el lenguaje universal científico: las matemáticas. Tras la presentación de múltiples trabajos sobre el estudio de estos fenómenos por el método cuantitativo y de su evidente consistencia estadística, la parapsicología fue finalmente aceptada como ciencia por la American Association for the Advancement of Science (AAAS) en 1969.
Durante más de cincuenta años, el Dr. Rhine estuvo dedicado a la parapsicología y sobre sus investigaciones y resultados escribió varios libros, entre los cuales destacan El poder de la mente (1947), El Nuevo Mundo de la Mente (1953) y Parapsicología (1957), obra escrita conjuntamente con el Dr. Pratt. J.B. Rhine murió a las 4,30 de la madrugada del 20 de febrero de 1980 en su casa de Dirham, contaba 85 años de edad y era el verdadero artífice de esta nueva y moderna ciencia que hoy ya se estudia en más de 300 universidades del mundo.
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LA CIENCIA DE LO INEXPLICABLE
PARAPSICOLOGÍA
La Parapsicología es la ciencia que estudia los fenómenos aparentemente inexplicables producidos por la mente; fenómenos llamados parapsicológicos, que son exteriorizados por el subconsciente mediante cualquiera de los cinco sentidos o bien a través de nuestra propia energía, generada por la potencialidad psi; de este modo tienen lugar casos de telepatía, clarividencia, precognición, psicocinesia, desdoblamientos, posesiones, etcétera.
Los estudios de Parapsicología como ciencia pueden cursarse a modo de especialidad complementaria dentro de las cátedras de psicología, en institutos y laboratorios dependientes de las facultades de psicología…, a no ser que exista la posibilidad de matricularse en universidades que posean facultades propias de parapsicología. Entre unos y otros, actualmente existen más de 300 centros universitarios en los que se estudia dicha disciplina, reconocida oficialmente como ciencia en 1969 por la “American Association for the Advancement of Sciencie” (AAAS), organización radicada en Nueva York. Ésta es la mayor institución científica mundial, y se encarga de reconocer y agrupar las entidades científicas que existen en todo el mundo, a la vez que funciona como centro donde convergen las más relevantes investigaciones de carácter experimental.
Cerebro, Mente, Psi
Nuestro cuerpo está regido por el cerebro y éste conforma la mente de la persona, que es el ente director de la vida, el ser inteligente, el espíritu del homo-sapiens. Se trata de un ente inmaterial y abstracto que ordena y controla nuestros actos, y al que durante siglos se ha denominado alma, hasta que con el paso del tiempo y a consecuencia de los descubrimientos científicos este vocablo fue substituido por el término psi, que corresponde a la 23 letra del alfabeto griego, cuyo significado primigenio fue el de “alma”.
Ψ
El términos fisiológicos, puede decirse que el cerebro es un órgano compuesto de poco más de un kilo (1.160 gramos) de tejido celular blando formado por millones de neuronas, de las que, de cada una de ellas, surgen alrededor de diez mil ramificaciones nerviosas conectadas con el sistema nervioso central y que además de procesar millones de datos por segundo son capaces de generar bioelectricidad. La clave del funcionamiento de este maravilloso organismo vivo donde se aloja la mente sigue siendo hoy un gran misterio todavía indescifrable para la ciencia. Los procesos internos de la mente, a través de las distintas zonas del cerebro, están estrechamente relacionados entre sí y son la causa de los fenómenos conscientes e inconscientes, los psicológicos y también los parapsicológicos, que sobrepasan los límites físicos del propio organismo, para alcanzar a otras personas y cosas, mediante la fuerza bioenergética generada de la potencialidad psi.
Se utiliza el término manifestación para designar los fenómenos paranormales, es decir, aquellos que son paralelos a los normales, tanto objetivos como subjetivos, sin prejuzgar su naturaleza. Este término fue aceptado oficialmente en el congreso de Utrecht (1953) , donde además se decidió cambiar el término de metapsíquica por el de Parapsicología.
Fenómenos Parapsíquicos
El nacimiento de la Parapsicología tuvo lugar en 1930 en la Universidad de Duke, en Dirham (Carolina del Norte), con el estudio de la percepción extrasensorial (ESP) por parte del Dr. Joseph Banks Rhine. Tras treinta años de investigación, constató que realmente el ser humano tiene un sexto sentido: la perfección extrasensorial, la cual se puede hallar fisiológicamente en la glándula pineal, cuerpo gris en forma de piña que se encuentra delante del cerebelo. También descubrió el doctor Banks que la facultad de la ESP se activa en caso de extrema necesidad y de intensa voluntad emotiva del individuo, y que a través de ella el hombre puede intercomunicarse con sus congéneres. Pero su mayor mérito científico consistió en establecer una normativa sobre estos hechos mediante una metodología de investigación, que le permitía la estimulación del fenómeno, la experimentación repetitiva y una evaluación estadística. De este modo consiguió demostrar al mundo la existencia de la percepción extrasensorial a la vez que constató científicamente la relación que tienen con ella los fenómenos parapsíquicos.
Los fenómenos parapsíquicos demuestran que el hombre es capaz de transmitir y recibir imágenes y emociones más allá de su propio cuerpo, así como comunicarse con sus semejantes a través de la mente; incluso puede moverse en el tiempo y, en ocasiones, viajar al futuro para conocer cuáles serán las coordenadas que el porvenir nos depara. A estos fenómenos de comunicación ESP se les agrupa bajo el epígrafe Psi-Gamma, que es el resultado de la unión de las voces griegas “Psique” y “Gamma”, y cuya traducción significa “conocimiento”. Por lo tanto, los fenómenos Psi-Gamma son todos los relativos al “conocimiento del alma”; los de comunicación y los puramente parapsíquicos (telepatía, clarividencia, premonición, radiestesia, psicodiagnosis, criptoscopia, desdoblamiento o proyección psi…, todos ellos serán tratados a lo largo de esta obra)
Dentro del grupo Psi-Gamma también se encuentran unos “fenómenos de conocimiento” de efectos distintos a los anteriores, ya que, aunque todos son productos del psiquismo, éstos se manifiestan a través del organismo, del cuerpo humano, y en consecuencia son catalogados de fenómenos parabioinformación. Este grupo está formado por los fenómenos del tipo hiperestésico, que permiten al individuo conocer lo más oculto de su propio cuerpo y del los demás mediante una extremada sensibilidad psicológica y biológica.
Fenómenos Parafísicos
¿Ha tenido alguna vez la impresión de ser tocado u oír una voz, sin ninguna posible explicación externa? ¿En alguna ocasión ha sido testigo de sanaciones milagrosas, de inexplicables movimientos de objetos o de increíbles transmutaciones de seres humanos o animales?
Los primeros metapsiquistas ya se plantearon estas cuestiones y, con el tiempo, el estudio de los fenómenos parapsicológicos avanzó sorprendentemente; desde el plano psíquico se llegó a descubrimientos que atañían a lo material, al plano físico, uno de ellos es la constatación de que la energía psi, además de comunicarse entre mentes, también puede manifestarse actuando sobre lo tangible. A este tipo de fenómeno se le ubica dentro del grupo Psi-Kappa, término que significa “materia”; por lo tanto se pueden definir los Psi-Kappa como todos aquéllos fenómenos de efectos parafísicos que desafían a las leyes de la física convencional. Éstos son los causantes de inexplicables movimientos de objetos, de ruidos sin origen conocido, de luces encendidas y apagadas sin motivo aparente, incluso llegan a provocar la aparición de fantasmogénesis y a crear las sensacionales casas encantadas. Los fenómenos de este tipo están subagrupados atendiendo a las diferentes características propias de cada una de las manifestaciones y según los diversos efectos que éstas producen en la materia. Los principales subgrupos son los psicocinéticos, los ideoplásticos, los hiloclásicos, los parafónicos, los paraópticos y los de efecto poltergeist, que resultan los de mayor complejidad por ser un compendio y suma de todos los restantes.
Dentro del grupo Psi-Kappa se encuentra otro grupo de fenómenos similar a los del apartado anterior, pero de efectos distintos, que reciben el nombre de “fenómenos parabiológicos”. Éstos tienen la curiosa particularidad de actuar sobre el organismo del ser humano; se trata de los llamados fenómenos biopáusicos, popularmente conocidos por el nombre de “faquirismo”. Es en este apartado donde debe incluirse el grupo de parasomáticos, que tiene su mayor manifestación en las logurgias y las paraterapias, también conocidos con el nombre de “curanderismo”.
Los Fenómenos Psi en el Mundo Animal y en el Mundo Vegetal
En el campo de la investigación parapsicológica también se ha llegado a la experimentación con animales, en los que se ha descubierto que poseen facultades parapsíquicas; incluso algunas determinadas especies de animales tienen la capacidad de intercomunicarse entre sí a través de la percepción extrasensiorial. Además, las facultades psíquicas del hombre pueden aplicarse sobre las de los animales y tratar de influenciarles produciendo fenómenos parabiológicos en su organismo, pudiendo así dominarlos y, llegado un extremo hipotético, producirles la muerte.
Pero no sólo se ha experimentado con animales, la importancia del tema ha llevado también a realizar serios estudios sobre la vida vegetal; para ello se ha utilizado la psicocinesia (mente en movimiento), método con el que se han obtenido evidentes éxitos y, aunque aún se ignora cómo se manifiesta la capacidad de los vegetales para comunicarse entre ellos, se ha podido demostrar que el hombre sí puede establecer una relación directa con los miembros del mundo vegetal.
http://proyectheart.activoforo.com/los-misterios-paranormales-de-toku-f40/1r-caso-la-parapsicologia-t328.htm
La Parapsicología es la ciencia que estudia los fenómenos aparentemente inexplicables producidos por la mente; fenómenos llamados parapsicológicos, que son exteriorizados por el subconsciente mediante cualquiera de los cinco sentidos o bien a través de nuestra propia energía, generada por la potencialidad psi; de este modo tienen lugar casos de telepatía, clarividencia, precognición, psicocinesia, desdoblamientos, posesiones, etcétera.
Los estudios de Parapsicología como ciencia pueden cursarse a modo de especialidad complementaria dentro de las cátedras de psicología, en institutos y laboratorios dependientes de las facultades de psicología…, a no ser que exista la posibilidad de matricularse en universidades que posean facultades propias de parapsicología. Entre unos y otros, actualmente existen más de 300 centros universitarios en los que se estudia dicha disciplina, reconocida oficialmente como ciencia en 1969 por la “American Association for the Advancement of Sciencie” (AAAS), organización radicada en Nueva York. Ésta es la mayor institución científica mundial, y se encarga de reconocer y agrupar las entidades científicas que existen en todo el mundo, a la vez que funciona como centro donde convergen las más relevantes investigaciones de carácter experimental.
Cerebro, Mente, Psi
Nuestro cuerpo está regido por el cerebro y éste conforma la mente de la persona, que es el ente director de la vida, el ser inteligente, el espíritu del homo-sapiens. Se trata de un ente inmaterial y abstracto que ordena y controla nuestros actos, y al que durante siglos se ha denominado alma, hasta que con el paso del tiempo y a consecuencia de los descubrimientos científicos este vocablo fue substituido por el término psi, que corresponde a la 23 letra del alfabeto griego, cuyo significado primigenio fue el de “alma”.
Ψ
El términos fisiológicos, puede decirse que el cerebro es un órgano compuesto de poco más de un kilo (1.160 gramos) de tejido celular blando formado por millones de neuronas, de las que, de cada una de ellas, surgen alrededor de diez mil ramificaciones nerviosas conectadas con el sistema nervioso central y que además de procesar millones de datos por segundo son capaces de generar bioelectricidad. La clave del funcionamiento de este maravilloso organismo vivo donde se aloja la mente sigue siendo hoy un gran misterio todavía indescifrable para la ciencia. Los procesos internos de la mente, a través de las distintas zonas del cerebro, están estrechamente relacionados entre sí y son la causa de los fenómenos conscientes e inconscientes, los psicológicos y también los parapsicológicos, que sobrepasan los límites físicos del propio organismo, para alcanzar a otras personas y cosas, mediante la fuerza bioenergética generada de la potencialidad psi.
Se utiliza el término manifestación para designar los fenómenos paranormales, es decir, aquellos que son paralelos a los normales, tanto objetivos como subjetivos, sin prejuzgar su naturaleza. Este término fue aceptado oficialmente en el congreso de Utrecht (1953) , donde además se decidió cambiar el término de metapsíquica por el de Parapsicología.
Fenómenos Parapsíquicos
El nacimiento de la Parapsicología tuvo lugar en 1930 en la Universidad de Duke, en Dirham (Carolina del Norte), con el estudio de la percepción extrasensorial (ESP) por parte del Dr. Joseph Banks Rhine. Tras treinta años de investigación, constató que realmente el ser humano tiene un sexto sentido: la perfección extrasensorial, la cual se puede hallar fisiológicamente en la glándula pineal, cuerpo gris en forma de piña que se encuentra delante del cerebelo. También descubrió el doctor Banks que la facultad de la ESP se activa en caso de extrema necesidad y de intensa voluntad emotiva del individuo, y que a través de ella el hombre puede intercomunicarse con sus congéneres. Pero su mayor mérito científico consistió en establecer una normativa sobre estos hechos mediante una metodología de investigación, que le permitía la estimulación del fenómeno, la experimentación repetitiva y una evaluación estadística. De este modo consiguió demostrar al mundo la existencia de la percepción extrasensorial a la vez que constató científicamente la relación que tienen con ella los fenómenos parapsíquicos.
Los fenómenos parapsíquicos demuestran que el hombre es capaz de transmitir y recibir imágenes y emociones más allá de su propio cuerpo, así como comunicarse con sus semejantes a través de la mente; incluso puede moverse en el tiempo y, en ocasiones, viajar al futuro para conocer cuáles serán las coordenadas que el porvenir nos depara. A estos fenómenos de comunicación ESP se les agrupa bajo el epígrafe Psi-Gamma, que es el resultado de la unión de las voces griegas “Psique” y “Gamma”, y cuya traducción significa “conocimiento”. Por lo tanto, los fenómenos Psi-Gamma son todos los relativos al “conocimiento del alma”; los de comunicación y los puramente parapsíquicos (telepatía, clarividencia, premonición, radiestesia, psicodiagnosis, criptoscopia, desdoblamiento o proyección psi…, todos ellos serán tratados a lo largo de esta obra)
Dentro del grupo Psi-Gamma también se encuentran unos “fenómenos de conocimiento” de efectos distintos a los anteriores, ya que, aunque todos son productos del psiquismo, éstos se manifiestan a través del organismo, del cuerpo humano, y en consecuencia son catalogados de fenómenos parabioinformación. Este grupo está formado por los fenómenos del tipo hiperestésico, que permiten al individuo conocer lo más oculto de su propio cuerpo y del los demás mediante una extremada sensibilidad psicológica y biológica.
Fenómenos Parafísicos
¿Ha tenido alguna vez la impresión de ser tocado u oír una voz, sin ninguna posible explicación externa? ¿En alguna ocasión ha sido testigo de sanaciones milagrosas, de inexplicables movimientos de objetos o de increíbles transmutaciones de seres humanos o animales?
Los primeros metapsiquistas ya se plantearon estas cuestiones y, con el tiempo, el estudio de los fenómenos parapsicológicos avanzó sorprendentemente; desde el plano psíquico se llegó a descubrimientos que atañían a lo material, al plano físico, uno de ellos es la constatación de que la energía psi, además de comunicarse entre mentes, también puede manifestarse actuando sobre lo tangible. A este tipo de fenómeno se le ubica dentro del grupo Psi-Kappa, término que significa “materia”; por lo tanto se pueden definir los Psi-Kappa como todos aquéllos fenómenos de efectos parafísicos que desafían a las leyes de la física convencional. Éstos son los causantes de inexplicables movimientos de objetos, de ruidos sin origen conocido, de luces encendidas y apagadas sin motivo aparente, incluso llegan a provocar la aparición de fantasmogénesis y a crear las sensacionales casas encantadas. Los fenómenos de este tipo están subagrupados atendiendo a las diferentes características propias de cada una de las manifestaciones y según los diversos efectos que éstas producen en la materia. Los principales subgrupos son los psicocinéticos, los ideoplásticos, los hiloclásicos, los parafónicos, los paraópticos y los de efecto poltergeist, que resultan los de mayor complejidad por ser un compendio y suma de todos los restantes.
Dentro del grupo Psi-Kappa se encuentra otro grupo de fenómenos similar a los del apartado anterior, pero de efectos distintos, que reciben el nombre de “fenómenos parabiológicos”. Éstos tienen la curiosa particularidad de actuar sobre el organismo del ser humano; se trata de los llamados fenómenos biopáusicos, popularmente conocidos por el nombre de “faquirismo”. Es en este apartado donde debe incluirse el grupo de parasomáticos, que tiene su mayor manifestación en las logurgias y las paraterapias, también conocidos con el nombre de “curanderismo”.
Los Fenómenos Psi en el Mundo Animal y en el Mundo Vegetal
En el campo de la investigación parapsicológica también se ha llegado a la experimentación con animales, en los que se ha descubierto que poseen facultades parapsíquicas; incluso algunas determinadas especies de animales tienen la capacidad de intercomunicarse entre sí a través de la percepción extrasensiorial. Además, las facultades psíquicas del hombre pueden aplicarse sobre las de los animales y tratar de influenciarles produciendo fenómenos parabiológicos en su organismo, pudiendo así dominarlos y, llegado un extremo hipotético, producirles la muerte.
Pero no sólo se ha experimentado con animales, la importancia del tema ha llevado también a realizar serios estudios sobre la vida vegetal; para ello se ha utilizado la psicocinesia (mente en movimiento), método con el que se han obtenido evidentes éxitos y, aunque aún se ignora cómo se manifiesta la capacidad de los vegetales para comunicarse entre ellos, se ha podido demostrar que el hombre sí puede establecer una relación directa con los miembros del mundo vegetal.
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QUE ES? . UNIVERSIDADES
PARAPSICOLOGÍA - LA LÍNEA QUE CRUZA LAS CREENCIAS Y LA CIENCIA
¿QUE ES LA PARAPSICOLOGÍA?
La parapsicología (del griego: παρά para "junto a", +psicología) es una pseudociencia que se encarga de los supuestos fenómenos y comportamientos psicológicos (como la telepatía, las premoniciones, la levitación, etc.) de cuya naturaleza y efectos no ha dado hasta ahora cuenta la Psicología científica . Entre los fenómenos estudiados, se incluyen la percepción extrasensorial, telequinesia, y la vida después de la muerte, entre otros. Los parapsicólogos se refieren a estos acontecimientos como fenómenos Psi, un término más neutral y no sugestivo de las causas de los fenómenos o experiencias que estudian.
La investigación parapsicológica incluye una gran variedad de metodologías, como la investigación de laboratorio y trabajo de campo, que se lleva a cabo en varias universidades y laboratorios con fondos privados en todo el mundo. Este tipo de investigación suele aparecer en publicaciones especializadas, como el Journal of Parapsychology y el European Journal of Parapsychology, aunque artículos de investigación sobre temas parapsicológicos han aparecido en revistas como el Psychological Bulletin, Foundations of Physics, el Quini's vote y el British Journal of Psychology.
Los experimentos realizados por parapsicólogos han incluido el uso de generadores de números aleatorios para probar la evidencia de psicoquinesis, privación sensorial, tipo Ganzfeld. Experimentos para poner a prueba la percepción extrasensorial, e investigación y pruebas realizadas en virtud de contratos con el gobierno de Estados Unidos para investigar la posibilidad de visualización remota.
Los parapsicólogos han elaborado una serie de estudios meta-analíticos sobre la base de esta investigación, que combinan los datos de anteriores experimentos. Varios de estos análisis estadísticos se han presentado a la comunidad académica en general en las páginas de varias revistas científicas, que han generado discusión y debate.
En contraste, el consenso de la comunidad científica mundial es que la existencia de habilidades psíquicas no ha podido ser demostrada en absoluto. Los críticos argumentan que defectos metodológicos explican los aparentes éxitos experimentales. Actualmente, la parapsicología es comúnmente clasificada como pseudociencia que no ha podido presentar puebras concluyentes en más de un siglo de investigación.
En España, uno de los principales investigadores y divulgadores de la Parapsicología ha sido el psiquiatra y parapsicólogo Fernando Jiménez del Oso. También ha sido referencia en la materia el cántabro Germán de Argumosa.
Hasta la fecha, no ha sido aceptada por la mayoría de la comunidad científica, porque se afirma que el mero uso de metodología experimentales científicas no le otorga a una disciplina la condición de ciencia dentro de las ciencias naturales; actualmente dentro de las ciencias sociales, la psicología, exceptuando la psicología transpersonal, no se adhiere a los postulados de la parapsicología.
En términos rigurosos (descartado el gran porcentaje de fraude que se da en este ámbito), estudia la existencia de la percepción extrasensorial y la telepatía. También se pueden incluir en el campo de la parapsicología la idea de experiencias cercanas a la muerte y la telequinesis. Ninguno de estos supuestos fenómenos tiene aún una positiva explicación científica satisfactoria (exceptuando la explicación de que, algunos de estos fenómenos, si no todos, no existen), aunque existen teorías al respecto.
Los criterios sobre la validez objetiva de la parapsicología es un problema cuya apertura dista mucho de angostarse. Pablo Sortino considera que la parapsicología, aunque bajo otro nombre, es previa a los albores del Psicoanálisis, e incluso el sedimento fértil de dónde nacen las especulaciones de Sigmund Freud. El problema del inconsciente, ridiculizado por los positivistas que anhelaban una causalidad mensurable en los fenómenos psíquicos en el ámbito de la investigación fisiológica, era presa de inconsistencias insalvables. El Psicoanálisis le debe su triunfo a las ideas de Madame Blavatsky sobre la existencia de un mundo psíquico paralelo. Para Freud, el inconsciente no tiene asentamiento físico en el sistema nervioso; sin embargo, es personal. Para Fernando Martínez Santos esta es una incongruencia crasa. Si no es anatómicamente limitable, la concepción de un inconsciente individual es un problema vacío. El inconsciente es sólo uno de los aspectos en el que se expresa la existencia paralela del hombre, y al no hallar éste cerca en el límite biológico, puede ser la causa de fenómenos todavía mal estudiados, cómo la de producir eventos volitivos espaciotemporalmente únicos, cuyo estudio rebasa la teoría actual de la ciencia.
UNIVERSIDADES E INSTITUTOS DONDE SE ESTUDIA ESTA DISCIPLINA
Existen algunos programas de investigación, e incluso algunas cátedras, sobre parapsicología, como en la Universidad de Edimburgo, por ejemplo, y otros programas en otras universidades, como la Universidad Duke y la Universidad de Utrecht.
En 1953 en la Universidad de Utrecht (Holanda) se crea una cátedra de parapsicología. En 1960, en la Universidad de Leningrado (actual San Petersburgo) comienza a funcionar un instituto para el estudio de los efectos psíquicos. En los Estados Unidos, en la Universidad de Virginia, se funda una cátedra de parapsicología.
La Parapsychological Association ("Asociación Parapsicológica") (EE.UU.) es la asociación profesional de parapsicólogos de Estados Unidos y son quienes han representado históricamente a esta disciplina dentro de este país, habiendo publicado diversos trabajos al respecto. Probablemente, el mayor respaldo que ha recibido en su historia fue en 1969, cuando la prestigiosa American Association for the Advancement of Science (AAAS) la reconoce, y admite como miembro en sus filas a la Parapsychological Association. Este hecho es uno de los motivos que suelen aducir sus partidarios para otorgarle cierta seriedad como disciplina.
Actualmente no hay gran publicidad respecto a los estudios parapsicológicos como carrera universitaria. En la mayoría de los países el estudio de la parapsicología no forma parte de los estudios reglados por sus gobiernos respectivos. No obstante, esto no implica que el estudio de o ejercer como tal sea ilegal. Existen ciertas instituciones donde imparten cursos e incluso ofrecen diplomaturas, másteres y doctorados de parapsicología. En España, hoy en día (2008), se imparten dichas clases en La Sociedad Hispano-Americana de Psicología Aplicada y en la Facultad Libre de Altos Estudios Paracientíficos entre otros muchos.
El escepticismo científico se basa en que el uso del "método científico" es necesario, pero el mero uso de "metodologías experimentales" no es sinónimo de ello o su realización en un 100%, y además suficiente para otorgar estatus científico a una disciplina por su mero uso. Así, la investigación de la parapsicología no encaja dentro de los modelos teóricos estándar aceptados por las ciencias naturales o las utilizadas en psicología, dentro de las ciencias sociales. Se necesita además que la disciplina en cuestión a partir del verdadero y/o completo uso del método científico produzca alguna teoría (comprobable por el método científico) que pueda relacionarse con el cuerpo de conocimientos científicos actualmente aceptados, es decir, que pueda 'engranarse' con el resto de los conocimientos. Hasta la fecha, la parapsicología no ha producido ninguna teoría de este tipo. No obstante, algunos temas como la hipnosis años atrás considerado como tema paranormal, parapsicológico y anticientífico, hoy en día ya ha sido aceptado por la ciencia. La comunidad científica es escéptica, y sugiere que los defectos metodológicos proporcionarían la mejor explicación para los aparenten éxitos experimentales, en lugar de la anomalisticas explicaciones ofrecidas por muchos parapsicólogos. Por ello, algunos críticos han afirmado también que se cruza la línea de la parapsicología en las pseudociencias.
La parapsicología no es considerada como una disciplina seria por los psicólogos, al igual que también es desdeñada por otros miembros de la comunidad científica, quienes afirman que nunca una experiencia controlada bajo laboratorio ha producido una evidencia firme sobre la existencia de fenómenos paranormales que merezcan estudio.
En 1978, el catedrático de psiquiatría checo Stanislav Grof, radicado en EE.UU., funda la "Asociación Transpersonal Internacional" impulsando el estudio y la investigación de los estados modificados de la conciencia. Su aporte a la parapsicología ha sido básicamente el concebir la conciencia humana no sólo como un mero producto de nuestro cerebro, sino como algo que puede existir de un modo transmaterial, y que trascendería por tanto los límites del tiempo y del espacio. Los fenómenos paranormales, mediúmnicos y místicos tendrían por tanto cabida para estudio en este nuevo modelo de la psique humana que ha desafiado los postulados establecidos por la ciencia convencional.
¿QUE ES LA PARAPSICOLOGÍA?
La parapsicología (del griego: παρά para "junto a", +psicología) es una pseudociencia que se encarga de los supuestos fenómenos y comportamientos psicológicos (como la telepatía, las premoniciones, la levitación, etc.) de cuya naturaleza y efectos no ha dado hasta ahora cuenta la Psicología científica . Entre los fenómenos estudiados, se incluyen la percepción extrasensorial, telequinesia, y la vida después de la muerte, entre otros. Los parapsicólogos se refieren a estos acontecimientos como fenómenos Psi, un término más neutral y no sugestivo de las causas de los fenómenos o experiencias que estudian.
La investigación parapsicológica incluye una gran variedad de metodologías, como la investigación de laboratorio y trabajo de campo, que se lleva a cabo en varias universidades y laboratorios con fondos privados en todo el mundo. Este tipo de investigación suele aparecer en publicaciones especializadas, como el Journal of Parapsychology y el European Journal of Parapsychology, aunque artículos de investigación sobre temas parapsicológicos han aparecido en revistas como el Psychological Bulletin, Foundations of Physics, el Quini's vote y el British Journal of Psychology.
Los experimentos realizados por parapsicólogos han incluido el uso de generadores de números aleatorios para probar la evidencia de psicoquinesis, privación sensorial, tipo Ganzfeld. Experimentos para poner a prueba la percepción extrasensorial, e investigación y pruebas realizadas en virtud de contratos con el gobierno de Estados Unidos para investigar la posibilidad de visualización remota.
Los parapsicólogos han elaborado una serie de estudios meta-analíticos sobre la base de esta investigación, que combinan los datos de anteriores experimentos. Varios de estos análisis estadísticos se han presentado a la comunidad académica en general en las páginas de varias revistas científicas, que han generado discusión y debate.
En contraste, el consenso de la comunidad científica mundial es que la existencia de habilidades psíquicas no ha podido ser demostrada en absoluto. Los críticos argumentan que defectos metodológicos explican los aparentes éxitos experimentales. Actualmente, la parapsicología es comúnmente clasificada como pseudociencia que no ha podido presentar puebras concluyentes en más de un siglo de investigación.
En España, uno de los principales investigadores y divulgadores de la Parapsicología ha sido el psiquiatra y parapsicólogo Fernando Jiménez del Oso. También ha sido referencia en la materia el cántabro Germán de Argumosa.
Hasta la fecha, no ha sido aceptada por la mayoría de la comunidad científica, porque se afirma que el mero uso de metodología experimentales científicas no le otorga a una disciplina la condición de ciencia dentro de las ciencias naturales; actualmente dentro de las ciencias sociales, la psicología, exceptuando la psicología transpersonal, no se adhiere a los postulados de la parapsicología.
En términos rigurosos (descartado el gran porcentaje de fraude que se da en este ámbito), estudia la existencia de la percepción extrasensorial y la telepatía. También se pueden incluir en el campo de la parapsicología la idea de experiencias cercanas a la muerte y la telequinesis. Ninguno de estos supuestos fenómenos tiene aún una positiva explicación científica satisfactoria (exceptuando la explicación de que, algunos de estos fenómenos, si no todos, no existen), aunque existen teorías al respecto.
Los criterios sobre la validez objetiva de la parapsicología es un problema cuya apertura dista mucho de angostarse. Pablo Sortino considera que la parapsicología, aunque bajo otro nombre, es previa a los albores del Psicoanálisis, e incluso el sedimento fértil de dónde nacen las especulaciones de Sigmund Freud. El problema del inconsciente, ridiculizado por los positivistas que anhelaban una causalidad mensurable en los fenómenos psíquicos en el ámbito de la investigación fisiológica, era presa de inconsistencias insalvables. El Psicoanálisis le debe su triunfo a las ideas de Madame Blavatsky sobre la existencia de un mundo psíquico paralelo. Para Freud, el inconsciente no tiene asentamiento físico en el sistema nervioso; sin embargo, es personal. Para Fernando Martínez Santos esta es una incongruencia crasa. Si no es anatómicamente limitable, la concepción de un inconsciente individual es un problema vacío. El inconsciente es sólo uno de los aspectos en el que se expresa la existencia paralela del hombre, y al no hallar éste cerca en el límite biológico, puede ser la causa de fenómenos todavía mal estudiados, cómo la de producir eventos volitivos espaciotemporalmente únicos, cuyo estudio rebasa la teoría actual de la ciencia.
UNIVERSIDADES E INSTITUTOS DONDE SE ESTUDIA ESTA DISCIPLINA
Existen algunos programas de investigación, e incluso algunas cátedras, sobre parapsicología, como en la Universidad de Edimburgo, por ejemplo, y otros programas en otras universidades, como la Universidad Duke y la Universidad de Utrecht.
En 1953 en la Universidad de Utrecht (Holanda) se crea una cátedra de parapsicología. En 1960, en la Universidad de Leningrado (actual San Petersburgo) comienza a funcionar un instituto para el estudio de los efectos psíquicos. En los Estados Unidos, en la Universidad de Virginia, se funda una cátedra de parapsicología.
La Parapsychological Association ("Asociación Parapsicológica") (EE.UU.) es la asociación profesional de parapsicólogos de Estados Unidos y son quienes han representado históricamente a esta disciplina dentro de este país, habiendo publicado diversos trabajos al respecto. Probablemente, el mayor respaldo que ha recibido en su historia fue en 1969, cuando la prestigiosa American Association for the Advancement of Science (AAAS) la reconoce, y admite como miembro en sus filas a la Parapsychological Association. Este hecho es uno de los motivos que suelen aducir sus partidarios para otorgarle cierta seriedad como disciplina.
Actualmente no hay gran publicidad respecto a los estudios parapsicológicos como carrera universitaria. En la mayoría de los países el estudio de la parapsicología no forma parte de los estudios reglados por sus gobiernos respectivos. No obstante, esto no implica que el estudio de o ejercer como tal sea ilegal. Existen ciertas instituciones donde imparten cursos e incluso ofrecen diplomaturas, másteres y doctorados de parapsicología. En España, hoy en día (2008), se imparten dichas clases en La Sociedad Hispano-Americana de Psicología Aplicada y en la Facultad Libre de Altos Estudios Paracientíficos entre otros muchos.
El escepticismo científico se basa en que el uso del "método científico" es necesario, pero el mero uso de "metodologías experimentales" no es sinónimo de ello o su realización en un 100%, y además suficiente para otorgar estatus científico a una disciplina por su mero uso. Así, la investigación de la parapsicología no encaja dentro de los modelos teóricos estándar aceptados por las ciencias naturales o las utilizadas en psicología, dentro de las ciencias sociales. Se necesita además que la disciplina en cuestión a partir del verdadero y/o completo uso del método científico produzca alguna teoría (comprobable por el método científico) que pueda relacionarse con el cuerpo de conocimientos científicos actualmente aceptados, es decir, que pueda 'engranarse' con el resto de los conocimientos. Hasta la fecha, la parapsicología no ha producido ninguna teoría de este tipo. No obstante, algunos temas como la hipnosis años atrás considerado como tema paranormal, parapsicológico y anticientífico, hoy en día ya ha sido aceptado por la ciencia. La comunidad científica es escéptica, y sugiere que los defectos metodológicos proporcionarían la mejor explicación para los aparenten éxitos experimentales, en lugar de la anomalisticas explicaciones ofrecidas por muchos parapsicólogos. Por ello, algunos críticos han afirmado también que se cruza la línea de la parapsicología en las pseudociencias.
La parapsicología no es considerada como una disciplina seria por los psicólogos, al igual que también es desdeñada por otros miembros de la comunidad científica, quienes afirman que nunca una experiencia controlada bajo laboratorio ha producido una evidencia firme sobre la existencia de fenómenos paranormales que merezcan estudio.
En 1978, el catedrático de psiquiatría checo Stanislav Grof, radicado en EE.UU., funda la "Asociación Transpersonal Internacional" impulsando el estudio y la investigación de los estados modificados de la conciencia. Su aporte a la parapsicología ha sido básicamente el concebir la conciencia humana no sólo como un mero producto de nuestro cerebro, sino como algo que puede existir de un modo transmaterial, y que trascendería por tanto los límites del tiempo y del espacio. Los fenómenos paranormales, mediúmnicos y místicos tendrían por tanto cabida para estudio en este nuevo modelo de la psique humana que ha desafiado los postulados establecidos por la ciencia convencional.
UNIVERSIDAD Y MAS PARA MI CAPITULO I
Universidades e institutos donde se estudia parapsicología
Existen algunos programas de investigación, e incluso algunas cátedras, sobre parapsicología, como en la Universidad de Edimburgo, por ejemplo, y otros programas en otras universidades, como la Universidad Duke y la Universidad de Utrecht.
En 1953 en la Universidad de Utrecht (Holanda) se crea una cátedra de parapsicología. En 1960, en la Universidad de Leningrado (actual San Petersburgo) comienza a funcionar un instituto para el estudio de los efectos psíquicos. En los Estados Unidos, en la Universidad de Virginia, se funda una cátedra de parapsicología.
La Parapsychological Association ("Asociación Parapsicológica") (EE.UU.) es la asociación profesional de parapsicólogos de Estados Unidos y son quienes han representado históricamente a esta disciplina dentro de este país, habiendo publicado diversos trabajos al respecto. Probablemente, el mayor respaldo que ha recibido en su historia fue en 1969, cuando la prestigiosa American Association for the Advancement of Science (AAAS) la reconoce, y admite como miembro en sus filas a la Parapsychological Association. Este hecho es uno de los motivos que suelen aducir sus partidarios para otorgarle cierta seriedad como disciplina.5
Actualmente no hay gran publicidad respecto a los estudios parapsicológicos como carrera universitaria. En la mayoría de los países el estudio de la parapsicología no forma parte de los estudios reglados por sus gobiernos respectivos. No obstante, esto no implica que el estudio de o ejercer como tal sea ilegal. Existen ciertas instituciones donde imparten cursos e incluso ofrecen diplomados, másteres y doctorados de parapsicología. En España, hoy en día (2008), se imparten dichas clases en La Sociedad Hispano-Americana de Psicología Aplicada y en la Facultad Libre de Altos Estudios Paracientíficos [2] entre otros muchos.
http://es.wikipedia.org/wiki/Parapsicolog%C3%ADa
MAS PARA MI CAPITULO I:
La parapsicología se refiere a la investigación, usando métodos científicos, de los llamados fenómenos paranormales. Es importante mencionar que el mero uso del método científico no le otorga a una disciplina la condición de ciencia (ver sección ¿Ciencia o pseudociencia?). En España, uno de los principales investigadores y divulgadores de la parapsicología ha sido el psiquiatra y parapsicólogo Fernando Jiménez del Oso. También ha sido referencia en la materia el cántabro Germán de Argumosa.
En términos rigurosos (hay que descartar el gran porcentaje de fraude que se da en este ámbito) estudia la existencia de la percepción extrasensorial, la telepatía, la clarividencia y la premonición. A estas últimas también se les considera enmarcadas dentro de las artes adivinatorias. También se pueden incluir en el campo de la parapsicología la idea de experiencias cercanas a la muerte y la telequinesis. Ninguno de estos supuestos fenómenos tiene aún una explicación científica satisfactoria, aunque existen teorías al respecto.
Ciencia o pseudociencia.
Teniendo en cuenta el estado actual de la ciencia, y según la opinión generalizada de la comunidad científica, las preguntas referidas a dichos fenómenos probablemente no son susceptibles de investigación científica puesto que la existencia misma de dichos fenómenos dentro de un paradigma naturalista es cuestionable y no ha podido ser probada contundentemente. Por estas razones es que a la parapsicología se la incluye dentro de las pseudociencias.
La parapsicología es a veces considerada como una rama de la psicología, pero esto es debatido por los que piensan que la psicología es una disciplina científica mientras que la parapsicología no se caracteriza por aplicar el método científico. Por otra parte hay científicos que acusan al psicoanálisis de ser una pseudociencia.
En un principio el estudio de los fenómenos que hoy estudia la Parapsicología, eran estudiados bajo los auspicios de lo que se conocía, con el nombre de Metapsíquica, pero en el Congreso Internacional de Utrecht en 1953, el nombre de Metapsíquica fue desplazado por el de Parapsicología. Dentro del contexto de esta nueva denominación, se abogo y acepto, la total separación de todo aquello que tuviera características o connotaciones de, magia, hechicería, ciencias ocultas, supersticiones etc, etc.
Universidades e institutos donde se estudia la parapsicología
Existen algunos programas de investigación, e incluso algunas cátedras, sobre parapsicología, como en la Universidad de Edimburgo por ejemplo, y otros programas en otras universidades, como la Universidad Duke y la Universidad de Utrecht.
En 1953 en la Universidad de Utrecht (Holanda) se crea una cátedra de Parapsicología. En 1960, en la Universidad de Leningrado (actual San Petersburgo) comienza a funcionar un Instituto para el estudio de los efectos psíquicos. En los Estados Unidos, en la Universidad de Virginia, se funda una cátedra de Parapsicología.
La Parapsychological Association (Asociación Parapsicológica) (EE.UU.) [1] es la asociación profesional de parapsicólogos de Estados Unidos y son quienes han representado históricamente a esta disciplina dentro de este país, habiendo publicado diversos trabajos al respecto.
Probablemente el mayor respaldo que ha recibido en su historia fue en 1973, cuando la prestigiosa "American Association for the Advancement of Sciencie," (AAAS) la reconoce, y admite como miembro en sus filas a la Parapsychological Association. Este hecho es uno de los motivos que suelen aducir sus partidarios para otorgarle cierta seriedad como disciplina
bjeciones a su aceptación como disciplina científica
El uso del método científico es necesario, pero no suficiente, para otorgar status científico a una disciplina por su mero uso. Se necesita además que la disciplina en cuestión produzca alguna teoría (comprobable por el método científico) que pueda relacionarse con el cuerpo de conocimientos científicos actualmente aceptados, es decir, que pueda 'engranarse' con el resto de los conocimientos. Hasta la fecha, la parapsicología no ha producido ninguna teoría de este tipo.
Evidencia
La parapsicología no es considerada como una disciplina seria por los psicólogos convencionales, al igual que también es desdeñada por otros miembros de la comunidad científica, quienes afirman, que nunca una experiencia controlada bajo laboratorio ha producido una evidencia firme sobre la existencia de fenómenos paranormales que merezcan estudio.
En 1978 el catedrático de psiquiatría checo Stanislav Grof, radicado en EEUU, funda la “Asociación Transpersonal Internacional” impulsando el estudio y la investigación de los estados modificados de la conciencia. Su aportación a la Parapsicología ha sido básicamente el concebir la conciencia humana, no sólo como un mero producto de nuestro cerebro, sino como algo que puede existir de un modo transmaterial, y que trascendería por tanto los límites del tiempo y del espacio. Los fenómenos paranormales, mediúmnicos y místicos tendrían por tanto cabida para estudio en este nuevo modelo de la psique humana que ha desafiado los postulados establecidos por la ciencia convencional.
En EE.UU. existe desde el año 1964 la Fundación James Randi, dedicada a desenmascarar las falsed
a, bajo condiciones controladas de laboratorio (y supervisadas por la fundación), demostrar un solo fenómeno paranormal como los anteriormente mencionados. Hasta septiembre de 2005 nadie ha podido o querido hacer una demostración satisfactoria y el premio sigue sin reclamar desde hace 41 años.
Los requisitos para reclamar este premio son sin embargo nada triviales, durante 2005, los precandidatos deben pasar una prueba preliminar de Randi (que tiene menor importancia que la prueba formal), por lo tanto, a la fecha no se ha logrado que se realicen pruebas formales por la Fundación.
CARACTERÍSTICAS GENERALES
Hoy sabemos que los fenómenos parasicológicos estrictamente humanos (prescindiendo, por tanto, de los fenómenos SN), son productos de la actividad inconsciente del hombre. Se manifiestan en estados especiales de "desequilibrio síquico": trance, drogas, hiperescitación nerviosa... Ocasiones en que, si no totalmente, al menos parcialmente se da un escurecimiento del consciente, con la consecuente facilidad para el surgimiento del inconsciente.
Fomentar los fenómenos parasicológicos supone fomentar la actividad inconsciente. La actividad humana, sin embargo, debe ser lo más consciente posible. No podemos negar el papel importante que juega el inconsciente en nuestra vida. Pero se debe mantener dentro de una justa proporción. Fomentar el surgimiento de las camadas más profundas (parasicológicas) del inconsciente es exponerse a que el inconsciente tome cuenta de la "máquina humana", imprevisible e incontrolablemente. Córrese el riesgo de gravísimos desequilibrios síquicos.
http://paramandre.galeon.com/
Existen algunos programas de investigación, e incluso algunas cátedras, sobre parapsicología, como en la Universidad de Edimburgo, por ejemplo, y otros programas en otras universidades, como la Universidad Duke y la Universidad de Utrecht.
En 1953 en la Universidad de Utrecht (Holanda) se crea una cátedra de parapsicología. En 1960, en la Universidad de Leningrado (actual San Petersburgo) comienza a funcionar un instituto para el estudio de los efectos psíquicos. En los Estados Unidos, en la Universidad de Virginia, se funda una cátedra de parapsicología.
La Parapsychological Association ("Asociación Parapsicológica") (EE.UU.) es la asociación profesional de parapsicólogos de Estados Unidos y son quienes han representado históricamente a esta disciplina dentro de este país, habiendo publicado diversos trabajos al respecto. Probablemente, el mayor respaldo que ha recibido en su historia fue en 1969, cuando la prestigiosa American Association for the Advancement of Science (AAAS) la reconoce, y admite como miembro en sus filas a la Parapsychological Association. Este hecho es uno de los motivos que suelen aducir sus partidarios para otorgarle cierta seriedad como disciplina.5
Actualmente no hay gran publicidad respecto a los estudios parapsicológicos como carrera universitaria. En la mayoría de los países el estudio de la parapsicología no forma parte de los estudios reglados por sus gobiernos respectivos. No obstante, esto no implica que el estudio de o ejercer como tal sea ilegal. Existen ciertas instituciones donde imparten cursos e incluso ofrecen diplomados, másteres y doctorados de parapsicología. En España, hoy en día (2008), se imparten dichas clases en La Sociedad Hispano-Americana de Psicología Aplicada y en la Facultad Libre de Altos Estudios Paracientíficos [2] entre otros muchos.
http://es.wikipedia.org/wiki/Parapsicolog%C3%ADa
MAS PARA MI CAPITULO I:
La parapsicología se refiere a la investigación, usando métodos científicos, de los llamados fenómenos paranormales. Es importante mencionar que el mero uso del método científico no le otorga a una disciplina la condición de ciencia (ver sección ¿Ciencia o pseudociencia?). En España, uno de los principales investigadores y divulgadores de la parapsicología ha sido el psiquiatra y parapsicólogo Fernando Jiménez del Oso. También ha sido referencia en la materia el cántabro Germán de Argumosa.
En términos rigurosos (hay que descartar el gran porcentaje de fraude que se da en este ámbito) estudia la existencia de la percepción extrasensorial, la telepatía, la clarividencia y la premonición. A estas últimas también se les considera enmarcadas dentro de las artes adivinatorias. También se pueden incluir en el campo de la parapsicología la idea de experiencias cercanas a la muerte y la telequinesis. Ninguno de estos supuestos fenómenos tiene aún una explicación científica satisfactoria, aunque existen teorías al respecto.
Ciencia o pseudociencia.
Teniendo en cuenta el estado actual de la ciencia, y según la opinión generalizada de la comunidad científica, las preguntas referidas a dichos fenómenos probablemente no son susceptibles de investigación científica puesto que la existencia misma de dichos fenómenos dentro de un paradigma naturalista es cuestionable y no ha podido ser probada contundentemente. Por estas razones es que a la parapsicología se la incluye dentro de las pseudociencias.
La parapsicología es a veces considerada como una rama de la psicología, pero esto es debatido por los que piensan que la psicología es una disciplina científica mientras que la parapsicología no se caracteriza por aplicar el método científico. Por otra parte hay científicos que acusan al psicoanálisis de ser una pseudociencia.
En un principio el estudio de los fenómenos que hoy estudia la Parapsicología, eran estudiados bajo los auspicios de lo que se conocía, con el nombre de Metapsíquica, pero en el Congreso Internacional de Utrecht en 1953, el nombre de Metapsíquica fue desplazado por el de Parapsicología. Dentro del contexto de esta nueva denominación, se abogo y acepto, la total separación de todo aquello que tuviera características o connotaciones de, magia, hechicería, ciencias ocultas, supersticiones etc, etc.
Universidades e institutos donde se estudia la parapsicología
Existen algunos programas de investigación, e incluso algunas cátedras, sobre parapsicología, como en la Universidad de Edimburgo por ejemplo, y otros programas en otras universidades, como la Universidad Duke y la Universidad de Utrecht.
En 1953 en la Universidad de Utrecht (Holanda) se crea una cátedra de Parapsicología. En 1960, en la Universidad de Leningrado (actual San Petersburgo) comienza a funcionar un Instituto para el estudio de los efectos psíquicos. En los Estados Unidos, en la Universidad de Virginia, se funda una cátedra de Parapsicología.
La Parapsychological Association (Asociación Parapsicológica) (EE.UU.) [1] es la asociación profesional de parapsicólogos de Estados Unidos y son quienes han representado históricamente a esta disciplina dentro de este país, habiendo publicado diversos trabajos al respecto.
Probablemente el mayor respaldo que ha recibido en su historia fue en 1973, cuando la prestigiosa "American Association for the Advancement of Sciencie," (AAAS) la reconoce, y admite como miembro en sus filas a la Parapsychological Association. Este hecho es uno de los motivos que suelen aducir sus partidarios para otorgarle cierta seriedad como disciplina
bjeciones a su aceptación como disciplina científica
El uso del método científico es necesario, pero no suficiente, para otorgar status científico a una disciplina por su mero uso. Se necesita además que la disciplina en cuestión produzca alguna teoría (comprobable por el método científico) que pueda relacionarse con el cuerpo de conocimientos científicos actualmente aceptados, es decir, que pueda 'engranarse' con el resto de los conocimientos. Hasta la fecha, la parapsicología no ha producido ninguna teoría de este tipo.
Evidencia
La parapsicología no es considerada como una disciplina seria por los psicólogos convencionales, al igual que también es desdeñada por otros miembros de la comunidad científica, quienes afirman, que nunca una experiencia controlada bajo laboratorio ha producido una evidencia firme sobre la existencia de fenómenos paranormales que merezcan estudio.
En 1978 el catedrático de psiquiatría checo Stanislav Grof, radicado en EEUU, funda la “Asociación Transpersonal Internacional” impulsando el estudio y la investigación de los estados modificados de la conciencia. Su aportación a la Parapsicología ha sido básicamente el concebir la conciencia humana, no sólo como un mero producto de nuestro cerebro, sino como algo que puede existir de un modo transmaterial, y que trascendería por tanto los límites del tiempo y del espacio. Los fenómenos paranormales, mediúmnicos y místicos tendrían por tanto cabida para estudio en este nuevo modelo de la psique humana que ha desafiado los postulados establecidos por la ciencia convencional.
En EE.UU. existe desde el año 1964 la Fundación James Randi, dedicada a desenmascarar las falsed
a, bajo condiciones controladas de laboratorio (y supervisadas por la fundación), demostrar un solo fenómeno paranormal como los anteriormente mencionados. Hasta septiembre de 2005 nadie ha podido o querido hacer una demostración satisfactoria y el premio sigue sin reclamar desde hace 41 años.
Los requisitos para reclamar este premio son sin embargo nada triviales, durante 2005, los precandidatos deben pasar una prueba preliminar de Randi (que tiene menor importancia que la prueba formal), por lo tanto, a la fecha no se ha logrado que se realicen pruebas formales por la Fundación.
CARACTERÍSTICAS GENERALES
Hoy sabemos que los fenómenos parasicológicos estrictamente humanos (prescindiendo, por tanto, de los fenómenos SN), son productos de la actividad inconsciente del hombre. Se manifiestan en estados especiales de "desequilibrio síquico": trance, drogas, hiperescitación nerviosa... Ocasiones en que, si no totalmente, al menos parcialmente se da un escurecimiento del consciente, con la consecuente facilidad para el surgimiento del inconsciente.
Fomentar los fenómenos parasicológicos supone fomentar la actividad inconsciente. La actividad humana, sin embargo, debe ser lo más consciente posible. No podemos negar el papel importante que juega el inconsciente en nuestra vida. Pero se debe mantener dentro de una justa proporción. Fomentar el surgimiento de las camadas más profundas (parasicológicas) del inconsciente es exponerse a que el inconsciente tome cuenta de la "máquina humana", imprevisible e incontrolablemente. Córrese el riesgo de gravísimos desequilibrios síquicos.
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miércoles, 30 de junio de 2010
jueves, 24 de junio de 2010
MAS SOBRE LA PARAPSICOLOGIA
La parapsicología es la disciplina que procura comprender científicamente el fenómeno “psi”. Psi es un inobservable, una entidad sugerida para explicar la mecánica de experiencias tales como la percepción extrasensorial (PES), la cual incluye la telepatía, la clarividencia, la precognición y la psicokinesis (PK), es decir, la influencia mental sobre la materia. También explora otras circunstancias no convencionales: los estados alterados de conciencia (EAC), la sanación mental, los poltergeists, las apariciones, las experiencias cercanas a la muerte (ECM) y las extracorpóreas (EEC), la mediumnidad, y muchos otros fenómenos tradicionalmente “marginados” del conocimiento científico.
La clasificación de los fenómenos paranormales se ha hecho en base a los procesos psíquicos normales. De hecho, se ha demostrado en repetidas oportunidades que la información psíquica se facilita mediante una alteración o modificación de la conciencia, la cual se traduce fenomenológicamente en la relajación, la hipnosis o el trance. Cuando hoy se habla de fenómenos paranormales se indica que, debido al prefijo griego para –al lado de–, dichos fenómenos o facultades parecen presentarse al lado o al margen de aquéllos que ya nos son familiares, o que se comprenden a través de las categorías conceptuales con las que estamos habituados a enfocar el mundo hasta el momento.
Tradicionalmente, la parapsicología no puede prescindir de la colaboración interdisciplinaria: necesita de los impulsos y la colaboración de los demás saberes –la física, la fisiología, la matemática o las ciencias técnicas.
Los “fenómenos paranormales” refieren a sucesos o experiencias poco corrientes, en contraposición a los fenómenos psíquicos. El carácter paranormal atribuido a éstos no guarda ninguna relación con el sentido de lo anómalo o de la anormalidad, aunque demos por supuesto que, en ciertas circunstancias, los estados de ánimo patológicos facilitan la aparición de fenómenos paranormales.
En la actualidad, muchos autores han examinado las experiencias paranormales en términos de la comunicación directa “mente a mente” –telepatía–, el conocimiento de eventos a distancia –visión remota o clarividencia–, información acerca del futuro o del pasado –precognición y psicometría, respectivamente– y la influencia mental directa sobre el entorno –influencia mental remota o PK.
Estos casos han sido inusuales, pero su frecuencia ha variado en diferentes momentos y lugares. Muchas experiencias relacionadas con psi tienen lugar en sueños y otros estados no ordinarios de conciencia. Algunos psicólogos y científicos de la mente han presentado explicaciones teóricas tales como déficit cognitivo o errores de atribución; otros, la posibilidad de que estas personas puedan estar reportando fenómenos verídicos, los cuales deberían ser tomados seriamente por la comunidad científica.
Analicemos el ejemplo de los estigmas, es decir, de la aparición de lesiones en las manos o en los pies de algunos místicos y santos que representan las heridas recibidas por Jesús en la cruz. Los estigmas son anómalos porque son raros, pero no necesariamente patológicos ni inexplicables. De hecho, existen muchas explicaciones psicológicas y psico-fisiológicas dentro de nuestro actual paradigma científico.
Las experiencias telepáticas, por el contrario, son bastante más comunes. Sin embargo, se las considera anómalas no por su rareza, sino porque no tienen una explicación científica. En otras palabras, todas las experiencias psi son anómalas, pero no todas las experiencias anómalas se encuadran dentro del contexto que categoriza al término psi.
Se pueden definir las experiencias psi como aquéllas en las cuales una persona vive una experiencia anómala, del tipo de la PES o la PK espontánea. Algunas experiencias psicológicas inhabituales –posiblemente explicables desde un punto de vista científico– proporcionan un contexto para la manifestación de otras experiencias anómalas, tales como las experiencias “fuera” del cuerpo o las ECMs.
A fin de entender “lo paranormal” cabe distinguirlo de “lo anómalo”. Ambos fenómenos representan un desafío a la ciencia y al sentido común, si bien debemos recordar que una anomalía aspira más a una explicación, que a una definición. En el cristianismo se consideraba que los santos tenían el poder de obrar milagros por medio de verdaderos creyentes. Podríamos decir entonces, que lo “milagroso” de ayer es el equivalente a lo “paranormal” de hoy. Por ejemplo, antes de que alguien fuera beatificado era necesario demostrar que realmente hubiera realizado al menos un milagro y que éste fuera comprobable. Si quien había realizado el milagro no era un santo era considerado brujo o bruja, dado que así como se atribuía un milagro a la gracia de Dios, una brujería era producto de la acción del demonio.
La radiestesia y la sanación por medios no convencionales son prácticas que también se pueden considerar anómalas. Todavía se encuentra en discusión la teoría según la cual el radiestesista estaría reaccionando a emanaciones sutiles de agua o minerales, o una persona “sanada” estaría respondiendo empáticamente a las intervenciones del sanador.
Las experiencias paranormales son anómalas no porque sean inusuales en la población, sino porque la hipótesis de la existencia de un tipo de interacción no medible entre los organismos y su medio ambiente parece contradecir el constructo espacio-temporal y energético que sostiene el paradigma científico moderno. Tampoco creemos que estas experiencias “violen las leyes” de los paradigmas de las ciencias sociales y naturales.
En efecto, la palabra “anómalo” proviene del griego anómalos que indica lo irregular e inusual, al igual que hómalos, o sea, aquello que difiere de las experiencias comunes. De ahí que una experiencia anómala sea inusual porque es diferente de la experiencia común. Las experiencias psíquicas anómalas no refieren a errores de observación, identificación proyectiva o pensamiento mágico, como muchos psicólogos erróneamente interpretan, aún cuando estas explicaciones puedan ser acertadas, si no en muchos, en la mayoría de los casos.
Otro ejemplo de lo anómalo, como distinto de lo paranormal, es la Experiencia Cercana a la Muerte (ECM). Ésta ocurre a veces en un enfermo, aparentemente fallecido y que posteriormente, al recuperar los sentidos, describe cómo se ha visto abandonar su cuerpo y ha observado desde arriba los intentos de los médicos por revivirlo. Incluso puede relatar un viaje, casi siempre después de atravesar un túnel, mientras ve o conversa con un pariente fallecido. Todo esto puede calificarse como anómalo.
En algunos casos, sin embargo, en ese otro mundo la persona relata encuentros con amigos y parientes, de cuyo fallecimiento no sabía en ese momento. En casos así, la ECM podría considerarse no solamente paranormal, sino también anómala.
Normalmente, se piensa en la mente como un producto del cerebro, o al menos dependiente de éste como su vehículo de transmisión. En los fenómenos paranormales, la mente aparece como un subproducto del cerebro, actuando directamente sobre el mundo exterior.
En el caso de la PES, por ejemplo, suponemos que ésta actúa sobre otra mente o, al menos, sobre otro cerebro; en el caso de la PK, en cambio, creemos que lo hace directamente sobre objetos externos presentes en el entorno.
Podemos entonces caracterizar al fenómeno paranormal a partir de –al menos– tres cualidades más o menos distinguibles:
1. inhabitualidad,
2. intencionalidad
3. anomalístico.
1. Inhabitualidad:
Se refiere al carácter inhabitual, sorprendente y ligado a circunstancias excepcionales; y que la mayoría de las veces se presenta en forma espontánea. Por lo general, las personas reportan haber tenido alguna vez en su vida una experiencia paranormal, bajo la forma de telepatía, presentimientos, intuiciones o “saberes ciertos” respecto de un evento pasado, contemporáneo o futuro. Frecuentemente, esta experiencia aparece ligada a acontecimientos desgraciados, tales como una enfermedad, un accidente o una muerte.
2. Intencionalidad:
Remite al carácter intencional y aparece ligado a una significación inteligente. Las experiencias telepáticas son causales, no a-causales, aun cuando su interpretación esté sujeta a múltiples voces. En términos generales, no se da una experiencia telepática sino con aquéllos con quienes guardamos afinidad afectiva o emocional. A menudo, la intencionalidad depende de quien interpreta el evento anómalo. Eventos inhabituales pueden compeler una interpretación paranormal, pero no todos los eventos intencionales pueden exigir una interpretación inhabitual. A modo de ejemplo, cabe señalar el reporte que en cierta ocasión se recibiera respecto de un evento “inhabitual”, presuntamente paranormal. De acuerdo con el relato, de dos chapas de zinc colocadas a manera de puerta en una construcción brotaban, de manera aparentemente “inexplicable”, sonidos musicales y voces. Era un hecho inhabitual, pero no paranormal. Los sonidos correspondían a la transmisión de una radioemisora: las ondas hertzianas, por rara coincidencia, habían encontrado en las chapas un medio de reproducción del sonido.
3. Carácter anómalo:
Tiene que ver con la dificultad o imposibilidad de explicar el evento por medio de los mecanismos físico-químicos o psicológicos conocidos. Un evento presuntamente paranormal puede ser inhabitual e intencional, pero puede no ser anomalístico. Por ejemplo, si una madre “sabe que algo malo” ha ocurrido con su hijo, es decir, la experiencia de una súbita sensación displacentera ligada a un evento desgraciado y desconocido para ella, es necesario que esta información no haya sido adquirida por la razón, la imaginación, el temor, las fantasías, la probabilidad, la inferencia o la deducción, ni por vía de su percepción sensorial –oído, vista, entre otros. Es necesario que su conocimiento sea anómalo, esto es, adquirido por otros medios distintos de los comunes.
Incluso en la vida diaria, cuando estas experiencias ocurren espontáneamente, resulta difícil aislar las características antes mencionadas. Esta tríada se presenta a menudo confusamente indiferenciada en el testimonio o el relato de la experiencia paranormal. Es en el contexto de la investigación experimental, en condiciones rigurosas de laboratorio y con una metodología apropiada, donde se pueden tomar precauciones y evitar así que eventos explicables por mecanismos naturales puedan ser falsamente atribuidos a agentes de naturaleza extra física –espíritus, ángeles, demonios, duendes, entre otros- o de naturaleza paranormal –efectos psi o parapsicológicos.
Por el contrario, no es posible aún afirmar si los hallazgos de la parapsicología pueden también generalizarse fuera del laboratorio. De todas maneras, el estudio de casos espontáneos nos permite un análisis más sensible y relevante, ampliando con ello la utilidad social de la investigación parapsicológica.
http://www.institutosenlaweb.com.ar/11pdf/biblioteca/articulos/Que%20es%20la%20Parapsicologia.pdf
La clasificación de los fenómenos paranormales se ha hecho en base a los procesos psíquicos normales. De hecho, se ha demostrado en repetidas oportunidades que la información psíquica se facilita mediante una alteración o modificación de la conciencia, la cual se traduce fenomenológicamente en la relajación, la hipnosis o el trance. Cuando hoy se habla de fenómenos paranormales se indica que, debido al prefijo griego para –al lado de–, dichos fenómenos o facultades parecen presentarse al lado o al margen de aquéllos que ya nos son familiares, o que se comprenden a través de las categorías conceptuales con las que estamos habituados a enfocar el mundo hasta el momento.
Tradicionalmente, la parapsicología no puede prescindir de la colaboración interdisciplinaria: necesita de los impulsos y la colaboración de los demás saberes –la física, la fisiología, la matemática o las ciencias técnicas.
Los “fenómenos paranormales” refieren a sucesos o experiencias poco corrientes, en contraposición a los fenómenos psíquicos. El carácter paranormal atribuido a éstos no guarda ninguna relación con el sentido de lo anómalo o de la anormalidad, aunque demos por supuesto que, en ciertas circunstancias, los estados de ánimo patológicos facilitan la aparición de fenómenos paranormales.
En la actualidad, muchos autores han examinado las experiencias paranormales en términos de la comunicación directa “mente a mente” –telepatía–, el conocimiento de eventos a distancia –visión remota o clarividencia–, información acerca del futuro o del pasado –precognición y psicometría, respectivamente– y la influencia mental directa sobre el entorno –influencia mental remota o PK.
Estos casos han sido inusuales, pero su frecuencia ha variado en diferentes momentos y lugares. Muchas experiencias relacionadas con psi tienen lugar en sueños y otros estados no ordinarios de conciencia. Algunos psicólogos y científicos de la mente han presentado explicaciones teóricas tales como déficit cognitivo o errores de atribución; otros, la posibilidad de que estas personas puedan estar reportando fenómenos verídicos, los cuales deberían ser tomados seriamente por la comunidad científica.
Analicemos el ejemplo de los estigmas, es decir, de la aparición de lesiones en las manos o en los pies de algunos místicos y santos que representan las heridas recibidas por Jesús en la cruz. Los estigmas son anómalos porque son raros, pero no necesariamente patológicos ni inexplicables. De hecho, existen muchas explicaciones psicológicas y psico-fisiológicas dentro de nuestro actual paradigma científico.
Las experiencias telepáticas, por el contrario, son bastante más comunes. Sin embargo, se las considera anómalas no por su rareza, sino porque no tienen una explicación científica. En otras palabras, todas las experiencias psi son anómalas, pero no todas las experiencias anómalas se encuadran dentro del contexto que categoriza al término psi.
Se pueden definir las experiencias psi como aquéllas en las cuales una persona vive una experiencia anómala, del tipo de la PES o la PK espontánea. Algunas experiencias psicológicas inhabituales –posiblemente explicables desde un punto de vista científico– proporcionan un contexto para la manifestación de otras experiencias anómalas, tales como las experiencias “fuera” del cuerpo o las ECMs.
A fin de entender “lo paranormal” cabe distinguirlo de “lo anómalo”. Ambos fenómenos representan un desafío a la ciencia y al sentido común, si bien debemos recordar que una anomalía aspira más a una explicación, que a una definición. En el cristianismo se consideraba que los santos tenían el poder de obrar milagros por medio de verdaderos creyentes. Podríamos decir entonces, que lo “milagroso” de ayer es el equivalente a lo “paranormal” de hoy. Por ejemplo, antes de que alguien fuera beatificado era necesario demostrar que realmente hubiera realizado al menos un milagro y que éste fuera comprobable. Si quien había realizado el milagro no era un santo era considerado brujo o bruja, dado que así como se atribuía un milagro a la gracia de Dios, una brujería era producto de la acción del demonio.
La radiestesia y la sanación por medios no convencionales son prácticas que también se pueden considerar anómalas. Todavía se encuentra en discusión la teoría según la cual el radiestesista estaría reaccionando a emanaciones sutiles de agua o minerales, o una persona “sanada” estaría respondiendo empáticamente a las intervenciones del sanador.
Las experiencias paranormales son anómalas no porque sean inusuales en la población, sino porque la hipótesis de la existencia de un tipo de interacción no medible entre los organismos y su medio ambiente parece contradecir el constructo espacio-temporal y energético que sostiene el paradigma científico moderno. Tampoco creemos que estas experiencias “violen las leyes” de los paradigmas de las ciencias sociales y naturales.
En efecto, la palabra “anómalo” proviene del griego anómalos que indica lo irregular e inusual, al igual que hómalos, o sea, aquello que difiere de las experiencias comunes. De ahí que una experiencia anómala sea inusual porque es diferente de la experiencia común. Las experiencias psíquicas anómalas no refieren a errores de observación, identificación proyectiva o pensamiento mágico, como muchos psicólogos erróneamente interpretan, aún cuando estas explicaciones puedan ser acertadas, si no en muchos, en la mayoría de los casos.
Otro ejemplo de lo anómalo, como distinto de lo paranormal, es la Experiencia Cercana a la Muerte (ECM). Ésta ocurre a veces en un enfermo, aparentemente fallecido y que posteriormente, al recuperar los sentidos, describe cómo se ha visto abandonar su cuerpo y ha observado desde arriba los intentos de los médicos por revivirlo. Incluso puede relatar un viaje, casi siempre después de atravesar un túnel, mientras ve o conversa con un pariente fallecido. Todo esto puede calificarse como anómalo.
En algunos casos, sin embargo, en ese otro mundo la persona relata encuentros con amigos y parientes, de cuyo fallecimiento no sabía en ese momento. En casos así, la ECM podría considerarse no solamente paranormal, sino también anómala.
Normalmente, se piensa en la mente como un producto del cerebro, o al menos dependiente de éste como su vehículo de transmisión. En los fenómenos paranormales, la mente aparece como un subproducto del cerebro, actuando directamente sobre el mundo exterior.
En el caso de la PES, por ejemplo, suponemos que ésta actúa sobre otra mente o, al menos, sobre otro cerebro; en el caso de la PK, en cambio, creemos que lo hace directamente sobre objetos externos presentes en el entorno.
Podemos entonces caracterizar al fenómeno paranormal a partir de –al menos– tres cualidades más o menos distinguibles:
1. inhabitualidad,
2. intencionalidad
3. anomalístico.
1. Inhabitualidad:
Se refiere al carácter inhabitual, sorprendente y ligado a circunstancias excepcionales; y que la mayoría de las veces se presenta en forma espontánea. Por lo general, las personas reportan haber tenido alguna vez en su vida una experiencia paranormal, bajo la forma de telepatía, presentimientos, intuiciones o “saberes ciertos” respecto de un evento pasado, contemporáneo o futuro. Frecuentemente, esta experiencia aparece ligada a acontecimientos desgraciados, tales como una enfermedad, un accidente o una muerte.
2. Intencionalidad:
Remite al carácter intencional y aparece ligado a una significación inteligente. Las experiencias telepáticas son causales, no a-causales, aun cuando su interpretación esté sujeta a múltiples voces. En términos generales, no se da una experiencia telepática sino con aquéllos con quienes guardamos afinidad afectiva o emocional. A menudo, la intencionalidad depende de quien interpreta el evento anómalo. Eventos inhabituales pueden compeler una interpretación paranormal, pero no todos los eventos intencionales pueden exigir una interpretación inhabitual. A modo de ejemplo, cabe señalar el reporte que en cierta ocasión se recibiera respecto de un evento “inhabitual”, presuntamente paranormal. De acuerdo con el relato, de dos chapas de zinc colocadas a manera de puerta en una construcción brotaban, de manera aparentemente “inexplicable”, sonidos musicales y voces. Era un hecho inhabitual, pero no paranormal. Los sonidos correspondían a la transmisión de una radioemisora: las ondas hertzianas, por rara coincidencia, habían encontrado en las chapas un medio de reproducción del sonido.
3. Carácter anómalo:
Tiene que ver con la dificultad o imposibilidad de explicar el evento por medio de los mecanismos físico-químicos o psicológicos conocidos. Un evento presuntamente paranormal puede ser inhabitual e intencional, pero puede no ser anomalístico. Por ejemplo, si una madre “sabe que algo malo” ha ocurrido con su hijo, es decir, la experiencia de una súbita sensación displacentera ligada a un evento desgraciado y desconocido para ella, es necesario que esta información no haya sido adquirida por la razón, la imaginación, el temor, las fantasías, la probabilidad, la inferencia o la deducción, ni por vía de su percepción sensorial –oído, vista, entre otros. Es necesario que su conocimiento sea anómalo, esto es, adquirido por otros medios distintos de los comunes.
Incluso en la vida diaria, cuando estas experiencias ocurren espontáneamente, resulta difícil aislar las características antes mencionadas. Esta tríada se presenta a menudo confusamente indiferenciada en el testimonio o el relato de la experiencia paranormal. Es en el contexto de la investigación experimental, en condiciones rigurosas de laboratorio y con una metodología apropiada, donde se pueden tomar precauciones y evitar así que eventos explicables por mecanismos naturales puedan ser falsamente atribuidos a agentes de naturaleza extra física –espíritus, ángeles, demonios, duendes, entre otros- o de naturaleza paranormal –efectos psi o parapsicológicos.
Por el contrario, no es posible aún afirmar si los hallazgos de la parapsicología pueden también generalizarse fuera del laboratorio. De todas maneras, el estudio de casos espontáneos nos permite un análisis más sensible y relevante, ampliando con ello la utilidad social de la investigación parapsicológica.
http://www.institutosenlaweb.com.ar/11pdf/biblioteca/articulos/Que%20es%20la%20Parapsicologia.pdf
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